4/01/2010


Había una vez una niña que salía cada día a jugar, iba al parque y jugaba con cualquier niño o niña que se le acercarse. Un día mientras jugaba se cayó, se hizo daño en la rodilla y se puso a llorar. Entonces una chica se le acercó, era hermosa y a ella le parecía una  princesa, la recogió del suelo, le secó las lágrimas y le curó la rodilla. La niña no paraba de mirarla sorprendida sin decir palabra, entonces la chica le ofreció un trozo de pastel, tenía muy buena pinta, así que se lo comió.
Lo que la niña no sabía es que la chica no era una hermosa princesa como ella pensaba, era una malvada bruja que con ese trozo de pastel se llevó todas las energías de la niña. Le robo su alma.
Desde ese día la niña no ha vuelto a salir, pasa el tiempo en un rincón de su habitación mirando cómo pasan los minutos, horas y días dejándola a ella a atrás.  

¿Apostamos 20 días de ayuno, hermosa burja?
Ren's stupid things