5/16/2010


¿Lo que más rabia me da?
Que seguiré esperando a que vuelvas, como un perro espera a su amo. Y cuando vuelva a verte olvidaré las lágrimas derramadas por ti y el mal que me has llegado a hacer, te sonreiré y diré que te he hechado de menos. Volverás a hacerme mal, volveré a llorar y lo volveré a olvidar.
Y así será siempre. Hasta el día que me canse y decida que el hecho de que tengamos la misma sangre corriendo por nuestras venas no es suficiente para unirnos.

Pero el perro no abandona nunca su amo.