6/20/2010
Aveces me sorprendo al pensar en como mi mundo, mi felicidad, gira entorno a una misma cosa.
No hay más, solo comida, o más bien, la falta de ella, y no importa nada mas, y la verdad, es que esto me ha convertido en una persona fría y sin sentimientos, o tal vez siempre lo he sido y es que en realidad me da igual que el mundo esté al borde del abismo mientras mi barriga ruga de dolor.
Hay días en los que intento mirar mas allá de mi obsesión, pero solo encuentro soledad, dolor, traición, mentiras y falsedad, por lo tanto me doy cuenta de que realmente no tengo nada más, este es mi lugar.
Todo tiene un precio, en mi caso la soledad y el dolor, pero la satisfacción de cada kilo perdido hace que esto sea un precio insignificante.
Si este es el precio de mi sueño, bienvenida seas soledad.
